DELINCUENCIA VIOLENTA Y MEDIDAS PREVENTIVAS. BILBAO 2006

DELICUENCIA VIOLENTA Y MEDIDAS PREVENTIVAS. BILBAO 2006: UNA EXPERIENCIA SOBRE SEGURIDAD CIUDADANA
 

 

 

 

 

INDICE DE MATERIAS
 

 

1. INTRODUCCION.
 

2. HECHOS ACAECIDOS.
 

3. CONSECUENCIAS DE LAS  MEDIDAS ADOPTADAS.
 

4. RESULTADOS.
 

5. CONCLUSIONES.
 

6. ANEXO SOBRE LA POLICIA MUNICIPAL.
 

7. BIBLIOGRAFIA.
 

 

 

 

 

 

 

 

1. INTRODUCCION
 

 

        El pasado mes de diciembre fallecía en Bilbao un joven magrebí como consecuencia de un navajazo, a los pocos días muere un taxista apuñalado a manos de un cliente y   el reciente apuñalamiento entre dos alumnos de un instituto ha llevado a la población de Bilbao a exigir de las autoridades mayores cuotas de seguridad local.
 

        Estos hechos ponen de manifiesto que Bilbao, que siempre ha sido una población segura, en estos momentos, se encuentra en un estado de gran alarma social,  debido a los hechos acaecidos, padece  niveles de máxima inseguridad, sin precedentes en la historia de esta villa desde la democracia,  que hace que los vecinos estén insertos en como solucionar el problema de la “delincuencia de las navajas “ y las propuestas realizadas por su Alcalde se encuentren apoyadas generalmente por todos los vecinos de esta villa, aunque choca a veces con ciertas opiniones por suponer las medidas cierto atentado a la libertad individual al ceder más poder a la Policía Local.
 

        Eso significa que Bilbao sea una ciudad peligrosa? Las estadísticas dicen que no. Bilbao está por debajo de otras ciudades grandes como Valencia, Sevilla o Granada. Pero casos como los descritos crean un clima de inseguridad y alarma social que hace que la población exija mayores cotas de  seguridad.
 

        El alcalde D Iñaki Azkuna ha llamado la Policía Municipal para que tome cartas en el asunto. Se dice que ha declarado la guerra al navajero y se han tomado unas cuantas medidas para combatir la delincuencia menor, que por ser menor no quiere decir que no cree una gran alarma social sobre todo con referencia a los últimos hechos acaecidos.
 

        La guerra declarada por el Alcalde de Bilbao a la delincuencia tras los últimos asesinatos ha abierto un debate sobre los límites policiales y la prevención de la delincuencia. Los representantes sociales coinciden en reclamar más presencia policial en la calle por su efectividad para combatir este tipo de delitos[1].
 

 

2. HECHOS ACAECIDOS
 

 

        En el mes de Diciembre del pasado año  y primeros días del presente, se sucedieron una serie de hechos que tuvieron que ver todos ellos con la  proliferación y tenencia de armas blancas  en peleas callejeras y hechos delictivos menores.
 

        Los estremecedores hechos fueron los siguientes:
 

1.                            La muerte por atropello de un chico ecuatoriano tras una pelea a la puerta de una discoteca en Deusto en el mes de noviembre del pasado año.
 

2.                           La muerte de un taxista en manos de su cliente que le asestó varias puñaladas en el mes de diciembre del pasado año.
 

 

 

3.                           El tremendo comienzo del año, con el asesinato a puñaladas de un joven magrebí en pleno centro de Bilbao en Nochevieja.
 

4.                           La pelea entre dos escolares de un Instituto de Enseñanza donde resulto lesionado uno de ello como consecuencia de una pelea con utilización de arma blanca.
 

Estos hechos fueron suficientes para que el Alcalde de la Villa de Bilbao, reunió en el Consistorio al concejal de seguridad ciudadana, Eduardo Maíz y a los responsables de la Policía Local bilbaína el pasado 3 de marzo.[2]
 

En el encuentro se plantearon dos iniciativas:
 

a)                                    El decomiso de armas prohibidas en la calle y en locales públicos como discotecas o comercios.
 

b)                               El impulso de una reforma del obsoleto reglamento de armas a través del grupo de su Partido, el PNV en el Congreso de los Diputados.
 

 

Con respecto al decomiso de armas prohibidas se firmó un expediente en el que se prevé que unidades uniformadas y de paisano identificarán y realizarán cacheos preventivos a individuos con antecedentes o sospechosos de llevar armas, ante el notable incremento de hechos violentos. Asimismo el Ayuntamiento instó a los hosteleros ante el aumento de incidentes violentos en algunas zonas de ambiente nocturno de la ciudad a controlar el acceso a sus locales mediante detectores de metales y empleados de seguridad.
 

En cuanto al posible cambio de la normativa sobre el Reglamento de Armas, se ha puesto en contacto con el Gobierno Central y con las Cortes con el fin de pedir un endurecimiento  de las penas.
 
 

 

 

3.  CONSECUENCIAS DE LAS MEDIDAS
 

 

El alcalde ha llamado a la Policía Municipal de Bilbao para que combata con rigor, este tipo de delincuencia. La medida principal que lleva a cabo desde entonces su policía es el del cacheo y la identificación a toda aquella persona que sea sospechosa de llevar un arma que pueda ser peligrosa. Estos[3] cacheos han levantado fuerte polémica entre sectores de la población municipal.
 

Los sectores más sensibles exigen garantías para evitar la discriminación de algunas minorías entre ellas los inmigrantes. Sin embargo los vecinos y  comerciantes exigen mas presencia policial en la calle. El debate entonces está servido entre quienes opinan que es mejor la seguridad a cambio de limitar los derechos a la intimidad. Se trata de conjugar equilibradamente la libertad y la protección. El alcalde de Bilbao por su parte ha lanzado la propuesta de aumentar las identificaciones y cacheos preventivos en zonas conflictivas de la ciudad para combatir el uso de armas blancas. Esta medida ha levantado opiniones encontradas.
 

La polémica surge entre los partidarios en identificar y cachear a los presuntos portadores de arma blanca  y entre los que creen que esa medida sería discriminatoria porque dejar en manos de la policía municipal el libre criterio de la consideración de sospechoso de portar armas y en base a ello identificar y cachear parece que atenta contra la intimidad y la libertad individual de las personas.
 

Veamos las opiniones mas encontradas entre las partes implicadas:
 

a)              El Alcalde: “La sociedad está pidiendo firmeza y quiere seguridad�[4] . “El alcalde está preocupado porque en plena calle un marroquí le meta una puñalada a otro y le deje seco, que a un taxista le rebanen el cuello o haya gente que tiene miedo a salir de cenar de un restaurante a las tres de la mañana�. “Ha declarado la guerra al navajero�. El alcalde ha emprendido de forma paralela la batalla por cambiar la legislación en torno a la posesión de objetos peligrosos como son navajas, sables, palos, machetes, y todo tipo de objetos que sirven para hacer daño a otro.
 

b)             Los vecinos: por lo general exigen seguridad. Están alarmados. Quieren vivir tranquilos. Sobre todo en algunos barrios donde están situadas algunas discotecas, el grado de peligrosidad ha ido en aumento. Los vecinos viven con miedo. Aplauden las acciones del Alcalde y de la policía municipal.
 

c)              Los comerciantes: “La tolerancia con quien lleva armas es inconcebible� dice el Secretario General de la Asociación de Hosteleros de Vizcaya. Su gremio lleva años reivindicando el fin de la pasividad institucional y demanda un cambio que la justicia da a los multirreincidentes. “Me resulta inconcebible que haya alguien que defienda la tolerancia con quien lleva armas�[5]. Como representante de 3. 000 empresarios, objetivos habituales de los delincuentes, el Secretario General de la Avocación, mira a los estamentos judiciales cada vez que escucha o lee: detenido 25 veces; Ya está bien la exquisita ternura con que se trata al delincuente y de la falta de atención al desasosiego de la víctima. Estamos hartos de la comprensión que nos piden los burócratas�
 

d)             La Policía Municipal: a través del Director de Seguridad Ciudadana y responsable de la Policía Municipal de Bilbao, [6]  no identificamos al primero que nos mira mal. Lo que más le llama la atención desde los mas de quince años que lleva al frente de la Policía Municipal de Bilbao, es la violencia gratuita y desproporcionada que emplean ciertos colectivos para el botín que consiguen. El responsable sostiene que los índices de criminalidad en la ciudad son aceptables, aunque reconoce que la percepción subjetiva de inseguridad existe entre la población bilbaína. El año pasado dice descendió el número de robos con violencia e intimidación con respecto a 2004. En la actualidad la Policía local mantiene dos dispositivos especiales las noches de los fines de semana en los distritos de Deusto-San Ignacio y el Casco Viejo. La presencia policial vino a calmar en Deusto-San Ignacio, un barrio conmocionado por las trifulcas y la muerte de un joven ecuatoriano en las puertas de una discoteca. El ayuntamiento cerró el local durante un año e impuso multas de 30.000 euros y ahora la zona esta más tranquila afirma el responsable de Seguridad Ciudadana.
 

e)              Los taxistas. Entre este gremio existe gran nerviosismo y expectación de cara a las medidas a adoptadas por el Consistorio. El pasado mes de diciembre un taxista murió en el acto como consecuencia de una puñalada que le propinó un cliente. Los taxistas a los pocos minutos acorralaron al presunto homicida y si no es por la policía que tuvo que rescatarle de un portal lo linchan. Este gremio viene demandando medidas de seguridad, tanto en cuanto a seguridad interior de sus vehículos, como seguridad policial.
 

f)              El Ararteko, D. Iñigo Lamarka, Defensor del Pueblo Vasco, hace suya la preocupación del Alcalde, pero recuerda que sigue en vigor y que suscribe íntegramente el informe de 1998 sobre abusos en algunas intervenciones policiales en el barrio bilbaino de San Francisco. La actuación de las Policías debe ser compatible con el máximo respeto al derecho de las personas, sin discriminación ni excesos. Iñigo Lamarka advierte de que el combate a la criminalidad exige sangre fría y propone potenciar los servicios de información e inteligencia de los cuerpos de seguridad como medida preventiva, frente al recurso más fácil de incrementa los poderes de la Policía.[7]  El Defensor del Pueblo Vasco, respecto a los cacheos e identificaciones llevados a cabo por la policía, precisa que deben realizarse sólo cuando haya indicios sólidos de que esa persona puede cometer un delito e insiste en que tienen que quedar total y radicalmente excluidos los prejuicios en torno a las apariencias externas o de origen de las personas. Aboga por establecer un protocolo claro para limitar los derechos mínimamente y para la propia eficacia policial. El registro debe ser superficial sin que conlleve un desnudo parcial y la Hertziana y Policía Municipal han de esforzarse por reducir la duración de la retención.
 

g)              La Judicatura. El cacheo es un instrumento normal[8], dice el máximo representante de los Jueces de Instrucción de Bilbao, el Juez Decano indica que no le parece descabellado ni irresponsable, sino normal que el máximo responsable de una ciudad reaccione así ante brotes de determinados delitos. Asegura que en Bilbao tenemos controlada la delincuencia aunque admite que han crecido las agresiones y peleas con navajas los fines de semana. Las armas hacen que el riesgo de lesiones o de muerte sea notablemente superior. Dice que desde el punto de vista judicial el cacheo es un instrumento normal y depende de la valoración subjetiva del policía, pero tiene que basarse en datos de hecho. La Ley de Enjuiciamiento Criminal dice, concede a las fuerzas de seguridad una doble labor: la prevención y la persecución del delito. Me alarmaría si existiesen denuncias por identificaciones generalizadas y de manera irracional. Si una persona hubiera sido cacheada sin motivo  y el agente no supiera dar una explicación. ¿Se salta el alcalde la ley cuando transmite a la opinión pública que la Policía va a actuar y marca unas directrices para que se pida la documentación a los sospechosos de meterse en jaleos? Yo creo que no, sentencia.
 

h)              El Sindicato Vasco de Policía. El  representante del Sindicato Vasco de Policía con representación en la Policía Municipal, recuerda[9] que para parar a alguien en la calle tiene que haber un motivo, una sospecha de que ha participado en un hecho delictivo o de que va a hacerlo. Luego los que tenemos que ir al juzgado y argumentarlo somos los guardias, no los políticos. No obstante el sindicato ve positivo retirar las armas de la calle sean blancas o de fuego. Quitándolas eliminas también la posibilidad de que haya muertos. Nadie necesita llevar una navaja en el bolsillo, porque al final en un conflicto puedes llegar a usarla.
 

i)                 Jueces para la Democracia. Para la portavoz de la asociación progresista Jueces para la Democracia[10] de Bilbao,  habría que delimitar que se entiende por sospechoso para evitar que pueda darse abusos de autoridad.
 

j)               La Asociación de Vecinos de Bilbao la Vieja.[11] Su portavoz se hace la siguiente pregunta: ¿Quién es sospechoso de llevar una navaja? La respuesta queda al criterio único del agente y servirá para facilitar episodios de racismo institucional porque el policía no va a identificar a un bilbainito de pro sino, seguramente a un inmigrante.
 

k)              El Partido Socialista Vasco. Califica de ultraderechista, clasista y racista el lenguaje de Azkuna.[12] Para el representante de este partido el Alcalde utiliza un lenguaje ultraderechista, clasista y racista, al declarar la guerra al navajero. Las palabras de Azkuna, suenan a la más pura ultraderecha, donde se habla de mano dura, actuar contra la gente en función de la vestimenta, la raza… Ese es un terreno resbaladizo.
 

l)                El Partido Popular tendió la mano al edil municipal al pedir un cambio de normativa sobre tenencia de armas que conllevaría una reforma del Reglamento de Armas. El líder del PP sostiene que la Ertzaina  debía haber decomisado las navajas desde hace tres años, como ha ocurrido en Madrid y Barcelona y no esperar a que ocurra el asesinato de un taxista o de un joven en Nochevieja.
 

Como hemos visto, las opiniones respecto a las medidas del Sr. Alcalde, han sido cuestionadas por ciertos sectores de la sociedad bilbaína, aunque apoyadas en su mayoría. Unos favorables en su mayor parte de que los cacheos  e  identificaciones se efectúen sin reparos,  con vistas a  eliminar las armas, que  los fines de semana se utilizan por los jóvenes y menos jóvenes para defenderse de posibles peleas callejeras.
 

Sobre todo las críticas se centran en el poder que se le da a la Policía Local para poder valorar con la subjetividad de cada agente si le parece una persona suficientemente sospechosa como para someterla a un cacheo e identificación por si llevara algún arma con la que cometer un posible delito.
 

Ahora bien, esto que a veces a los políticos o la sociedad en general, les  lleva  a criticar por parecer medidas gratuitas, que lo que pretender es molestar a los ciudadanos o discriminar a ciertos sectores de la población, nada mas lejos de la realidad. En el primer fin de semana que se aplicaron los planes especiales de seguridad ciudadana en base a los cacheos e identificación de personas se confiscaron una importante cantidad de armas y objetos de todo tipo.
 

La prevención de los delitos, a veces pasa por desarmar a la población, quien tiene un arma normalmente la va a utilizar y eliminándosela posiblemente, además de la identificación y la correspondiente falta administrativa posiblemente desista de cometer el delito que de otro modo tendría la posibilidad de cometer.
 

 

4. RESULTADO DE LAS MEDIDAS: IDENTIFICACION, CHEQUEOS Y REQUISA DE ARMAS.
 

 

Las medidas adoptadas por el Consistorio Bilbaino han tenido las siguientes consecuencias:
 

Sólo en el primer fin de semana, en  un control policial a la entrada a una sala de fiestas de  Zorrozaure se registraron 29 jóvenes identificados, la mayoría de ellos entre 18 y 25 años, y confiscaron cinco navajas, una de ellas automática, un cuchillo, siete bates de madera, uno de ellos de más de 102 centímetros de largo; dos bastones o defensas policiales y una defensa metálica extensible y cuatro sprays de gas irritante de autodefensa. También fueron intervenidas pequeñas cantidades de hachís, cocaína y marihuana.[13]
 

Desde el día 5 de enero hasta el 25 del mismo mes según los responsables de seguridad ciudadana[14] se han identificado a 131 personas y realizado 40 decomisos, de los que 21 eran de armas blancas, como navajas, puñales, cuchillos o dagas, detalla el Consistorio. También se han encontrado con una escopeta, una pistola de fogueo, seis porras, dos barras de hierro, cartuchosk, material pirotécnico y  aerosoles.
 

En algunos municipios del Gran Bilbao se han llegado a confiscar hachas, cuchillos de carnicero de 30 cm. de filo o cachavas con punta de acero reforzada entre otros objetos.
 

Por distritos Ibaiondo-Casco Viejo acumula el mayor número de actuaciones policiales con 60; seguido del barrio de Deusto con 23 y Abando 20.
 

 

5.              CONCLUSIONES
 

Como conclusión a este estudio sobre el Plan de Actuación sobre tenencia y uso de armas, como medidas  preventivas y disuasorias llevadas a cabo por el Ayuntamiento de Bilbao, a iniciativa del propio Alcalde Iñaki Azkuna,  con el fin de reducir los índices de delitos en el municipio, se trata de averiguar si estas medidas están  resultado eficaces, si están basadas en la legalidad y si medidas de este tipo se pueden generalizar a otros territorios con los mismos problemas.
 

Respecto al primer problema a comentar sin duda alguna la respuesta es mayoritaria. No ha vuelto a ver desde entonces ningún altercado de semejantes características a las producidas. Ello pone de evidencia que el delito se comete en primer lugar si existe facilidad para cometerlo. Si se ponen obstáculos a la consecución del delito,  el delincuente lo tendrá más difícil y desistirá del mismo.
 

La medida de la identificación y el cacheo es una medida preventiva en tanto que aplicada en el punto negro donde normalmente se comete el delito, tiene una gran efectividad. Si en los lugares donde se cometen los delitos, se pone un control policial, en el que se identifiquen a las personas y se les retiran las armas que puedan llevar, es lógico que el efecto es altamente eficaz. Así ha sucedido con estas medidas. Lo principal es que no se  baje la guardia ya que los delincuentes están al acecho y tan pronto como tengan descuidos nuestros Cuerpos Policiales, los delincuentes volverán a delinquir.
 

 

En cuanto a la segunda cuestión, si las medidas están basadas en la legalidad, se ha podido comprobar la afirmación, en cuanto a la profesionalidad de la Policía Local, en la ejecución de las mismas.  Los cacheos e identificaciones se han efectuado de tal modo que los agentes, han acudido a los focos de atención del problema, allí donde estaba la solución, en las salas de fiestas mas conflictivas y en los barrios con mayor índice de violencia. Los cacheos  se han  efectuado con la atención suficiente, sin ir más allá de lo necesario, con protocolos suficientemente adaptados al problema que se quiera atajar, con el fin de no levantar desconfianzas de sectores propensos a padecer las medidas en mayor  grado que otros como desgraciadamente son los emigrantes, ya que en este grupo de personas es donde mas se da la costumbre de llevar armas para defenderse.
 

En cuanto a la tercera cuestión si estas medidas pueden cundo menos servir de ejemplo para otras zonas donde existen los mismos problemas, es evidente que se están aplicando. Sirva el ejemplo del Plan del Estado contra los asaltos de viviendas unifamiliares en las zonas residenciales de Cataluña.
 

Con ello podemos resumir que la prevención del delito, pasa por disuadir al delincuente a la comisión del mismo y si atenemos a la preocupación de la ciudadanía podemos observar que la primera preocupación en estos momentos es precisamente la seguridad ciudadana. Es por esto por lo que los Poderes Públicos han de garantizar a todos los ciudadanos la seguridad precisa porque se vive  la sensación que en estos últimos años ha quedado un tanto descuidada y aparece un fenómeno nuevo de la violencia gratuita, sin sentido en diferentes capas de la sociedad y que hay que prevenir, con todos los medios.
 

 

ANEXO: BREVE REFERENCIA AL CUERPO DE LA POLICIA MUNICIPAL DE BILBAO.[15]
 

La Policía Municipal de Bilbao pertenece a la Policía Vasca tal y como describe la Ley de Policía del País Vasco en el capítulo 1 artículo 24.
 

La Policía Municipal es un instituto armado de naturaleza civil y estructura y organización jerarquizada. Sus miembros tienen la condición de funcionarios públicos y en el ejercicio de sus funciones, y a todos los efectos legales, el carácter de agentes de la autoridad.
 

En la actualidad la Policía de la ciudad de Bilbao está compuesta aproximadamente por unas 800 personas que distribuidas en turnos, cubren las 24 horas de los 365 días del año.
 

El área operativa del Cuerpo lo componen tres subdivisiones:
-        la subdivisión de Tráfico.
-        La subdivisión de Protección Pública.
-        La subdivisión de Servicios Especiales.
 

 



[15] Ver página web: http://www.euskalnet.net de donde se ha sacado esta información. Dicha Web habla de la Policía Municipal de Bilbao aunque no es oficial.

Escrito por Aitor Ibarra

Abogado

Graduado Social

Tecnico Superior en Prevención de Riesgos Laborales

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